
Como extraño aquellos viernes,
aquellos viernes de paz escondida,
viernes que marcaron, de alguna manera,
lo que fue el antes y despuès de mi vida.
Viernes infinitos de amor
en una pista de baile,
o entre el ocaso de las sàbanas
al calor de tu cuerpo... tu y yo.
Aquellos viernes donde el amor se solazaba
y la noche dejaba paso al aire de los suspiros.
Aquellos viernes de tildes enamoradas
que confundìan la dicha siempre soñada.
Aquellos viernes de amor y cerveza
en el descanso de una almohada...
Recuerdas, mi amor,
còmo latìa mi corazòn aquellos viernes...?