
Ha perdido
su cadencia
sobre el tiempo
y el espacio.
El segundero
marca el ritmo,
acompasado
y alegre,
buscando el tic-tac
de un corazón
enamorado.
Las manecillas
vuelan,
el tiempo corre
sobre las horas
venideras.
Ya está cerca,
el momento,
deseado
entre susurros,
ansiado
entre lágrimas
de pisar tu orilla
y fundirme
en tus brazos.
su cadencia
sobre el tiempo
y el espacio.
El segundero
marca el ritmo,
acompasado
y alegre,
buscando el tic-tac
de un corazón
enamorado.
Las manecillas
vuelan,
el tiempo corre
sobre las horas
venideras.
Ya está cerca,
el momento,
deseado
entre susurros,
ansiado
entre lágrimas
de pisar tu orilla
y fundirme
en tus brazos.