
No hay nada más alegre
que volver la mirada atrás
y ver donde estaba tu sombra
y donde ahora está.
Esa sombra que caminaba detrás
ahora lleva pasos por delante
y me cuesta poderla alcanzar
por que es mi mejor amante.
Quiero alcanzarla y no puedo,
por que su felicidad le da el vuelo
que la desprende de mis pasos
dejando mis pies sobre el suelo.
No se intuye que sea efímera
la situación que hoy vive
por que se puede escuchar su risa
que no es otra que la de quien aquí escribe.


