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miércoles, 13 de agosto de 2014

CREÍA...





Creía que la amistad era eterna, que la voz de la sangre
tendría siempre el eco de mi garganta latente en tus oídos... Creía...

Creía que nunca te olvidarías de aquellos momentos que vivimos
cuando la uña y la carne eran sinónimos de nuestros destinos.
Te quise con el alma limpia y el corazón de hermano, te quise
con la admiración infinita con la que se quiere a un amigo temprano.

La vida fue injusta contigo o conmigo, nunca se sabe, qué más da
si hemos seguido viviendo distanciados cada uno en su lugar.
La suerte te dio lo que tanto buscabas en forma de vil metal
para sumarlo a los triunfos que quedaban por llegar.

Dónde quedaron aquellos recuerdos que compartimos a la par...?
Dónde aquella complicidad que en nuestras miradas brillaba sin parar...?


martes, 12 de agosto de 2014

MENSAJE DE AMOR...





Suena el teléfono con ritmo acompasado
dibujando el interés de un sonido esperado...
Entre líneas se descifran palabras
sentires hermosos y sinceros,
son aquellos que ha escrito
la mujer que yo quiero.
Llevan de su corazón la alegría
de los sentimientos compartidos y soñados
que la hacen más hermosa cada día
cuando se despide de su amado.
Volverá mañana con ilusión, sonriente,
con un ramo de besos para un hombre diferente...


DESDE LA ORILLA DE MI PLAYA...





Desde la orilla de mi playa puedo contemplar el paso del tiempo
donde existen, compañera, momentos que nunca voy a olvidar...

Se desgranan los días y yo me aferro a la vida sin mirar atrás,
pasan las nubes bajo mi cielo austral, y con ellas se llevan
el ecos de las palabras de mi boca sin pronunciar
y los suspiros en versos hacia un remoto lugar.

Sueños de vida, recuerdos sin maquillar, abrazos
que quedaron en el aire sin abrazar.
Noches enteras rezando una canción sin llorar
para amanecer marchito desoyendo mi realidad.

Desde la orilla de mi playa el mundo ya no es igual,
desde la orilla de mi playa solo puedo suspirar...






lunes, 11 de agosto de 2014

MI FIESTA DE DESPEDIDA...





Quiero hacerme un traje a mi medida,
de seda gris, elegante, para mi fiesta de despedida...

Adornaré su solapa con una flor amarilla,
la corbata en armonía con la camisa,
y para ceñir el pantalón a mi cintura
un cinturón negro de cuero. Me vestiré sin prisa.

Será una despedida breve, sin lágrimas,
ni abrazos que conmuevan, ni dolor que ate,
para que cuando salga de este mundo
no quede atado ni al recuerdo ni a la vida.

Después quiero ser recordado solo un día
para que el recuerdo sea breve hasta en la melancolía...


SUEÑOS TRUNCADOS.




De cambios inesperados está llena la vida,
sueños que se quedaron truncados sin despedidas...

Se malgasta con ignorancia la existencia
pensando en la eternidad sin la menor clemencia.
Absurdos propósitos de inalcanzables enmiendas
que se recuerdan al perder las riendas.

Olvidadas oraciones mudas de antaño
se atropellan a la salida de los labios.
Recordadas ausencias de personajes inciertos
para recibirte con los brazos abiertos.

Adormecidos sueños de poetas mundanos
que quieren tomar el mundo con las manos...


domingo, 10 de agosto de 2014

SOLO TE PEDIRÉ... ( Que no te vayas...)





Dormiré toda la noche abrazado a ti, amando tu espiga, soñando
que al despertar mañana sigues entre las sábanas, desnuda, a mi lado...

Solo te pediré tus besos a cambio, tus delicias en pago, tu mirada
alumbrando las calles de mi cuerpo y tu sonrisa enamorada.
Solo te pediré que tu risa suene con alegría, a dúo, con la mía
para disipar el humo de la inseguridad que me envuelve todavía.

Solo te pediré las caricias más tiernas, los besos más apasionados,
las miradas más profundas de tus ojos enamorados.
Solo te pediré que no me abandones al alba, por que tengo miedo,
y que me abrigues con tu piel y acompañes en mi credo.

Solo te pediré que me arrulles como a un niño entre tus senos,
que no te vayas, por que en mi soledad te echaré de menos...



sábado, 9 de agosto de 2014

MARIONETA...




Me encontré con la vida sujeta de un hilo, bajo
unas tijera abiertas de doble filo...

Anochecía en el páramo cuando nos encontramos,
ella llegó risueña, sus ojos carecían de luz, vestida de negro.
Me llamó extendiendo sus manos
queriendo envolver mi cuerpo en sus fríos abrazos.

Me negué a seguirla, a caminar a su lado, aunque
en esos momentos tenía los sentidos nublados,
ignoré sus súplicas distanciando sus afectos
por que eran evidentes la falsedad de sus besos.

La conocí anteayer, hoy la he olvidado
por que solo dejó en mi su amor derrotado...