Vivo en un océano de dudas,
desprovisto de decisiones a mi medida,
lleno el odre de la nostalgia
que embriaga mis sentimientos a oscura.
Quiero dejar a un lado mis pensamientos
y llevarte una canción que alegre tu vida.
Donde ha llegado la primavera,
el cielo se rompe sin paz ni cura.
La impotencia me embarga
y una lágrima se pinta en mi cara.
La palabra se ha vuelto gris en mis versos
y se va caminando sola y desnuda.
Hoy siento la alegría desmayada
por que no ha comido amor desde ayer.
Tiene los suspiros a flor de piel
y reza recordando tu sonrisa, mujer...
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